18.8.09

...que ya ni el diablo te salva

Que se sepa: Los Habitués odian el folclore.

Aunque quizás esta terrible y en apariencia definitiva declaración necesite ser atenuada con alguna explicación...

El Habitué es esencialmente un animal urb... Empiezo de nuevo: el Habitué es esencialmente un animal. Punto. Un animal, decía, esencialmente urbano, hijo nacido de entre el adoquín y la farola de la urbe que lo parió (en sentido figurado y exclamativo), a la que ama, venera, teme y putea. Y que, además, en general (o mejor dicho, de General Paz para este lado) cumple su ciclo vital, es decir, nacimiento, crecimiento... snif, deceso... pucha, me puse triste... y bué... no demasiado lejos de la mesa preferida de algún oscuro bar del trocén.

Por ende, esta manga de desgraciados, fieles cultores del anonimato de la gran ciudad, amantes del humo denso de los boliches mistongos en los que las miradas y los sentidos se pierden en grandes vorágines de desconocidos rostros, entre el ensordecedor entrechocar de vasos y escapes de colectivos llenos hasta la manija, no pierden oportunidad de declamar que la tierra les da alergia, que no hay peor predador que la hormiga colorada, azote de la humanidad, que no tienen la más puta idea de dónde corno queda Salavina, que sólo y tan sólo son felices entre las fauces del gran monstruo de cemento, y que su única relación con el Interior, la naturaleza y esas cosas, son los malvones del patio y el canterito donde vacían el mate.

Ahora bien, hay quien sospecha que esto no es más que una impostura, una pose pa'hacerse los langas en algunos círculos (¡y qué círculos!) milongueros, y, como tipos que se precian de elegantes, cultivar el perfil de dandys algo atorrantes que tantas alegrías les ha dado (con algunos círculos), no sea cosa.

Como prueba de que no es taaan así como ellos dicen, se murmura por ahí que a uno de ellos se lo vio por Santiago del Estero este fin de semana, a altas horas (¡qué trío!) de la madrugada como corresponde a un Habitué, tramando, entre otras cosas, la mejor manera de deshacerse de un gallo pinto que, según él, desafinaba...
(Las sospechas habitués recaen en nuestro amigo Crespi, pésimo pero insistente zapateador, pero él dice que no puede ser, que él no era, y porfía que a esa hora estaba en algún lugar entre Avellaneda y Floresta (?), y que tiene una coartada, aunque su honor de caballero le impide dar más detalles. No sé: pa' mí que miente y que el del gallo era él. "Honor de caballero", psé...)

Así que este sábado los Habitués se dan una vuelta por la Peña Legüera y quizás por esta vez se dejen de macanas y aprendan a bailar chacarera como corresponde, que mal no les va a hacer si no todo lo contrario, se dejen trampear el alma en una zamba y se pierdan para siempre en algunos ojazos negros (o marrones... y ahí te quiero ver, ¡qué "círculos" milongueros ni qué ocho cuartos, gilastrún!). ¡Salú!

sábado 22 de agosto
LOS HABITUÉS
en la Peña Legüera
...una peña compañera
donde resuena la cultura popular
Club Ciencia y Labor
César Díaz 2453 (y Artigas)
desde las 22:30 hs 10 pé

junto a

Correntada (folclorrrrrrr)
+
Elena y el Tano (danza)
+
La Revuelta (folclore)
+
Tres Golpes (cumbia colombiana)

penialeguera@gmail.com / www.penialaleguera.blogspot.com


¡De lujo la peña! Con tanto amigo entrañable...


loshabitues@gmail.com - http://www.myspace.com/loshabitues

En iutub y en feisbuc también nos encontrás... ¡tamo' en todos lados, estamo'!

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