16.3.13

¿y nosotros hicimos todo eso?, ¡faachu!

vea, señorita, vea, señor, con profunda emoción enchufamos acá abajo un cacho de la nota de don Sebastián Linardi (amigo entrañable y compañero creador y remador a la hora de difundir, refundar y repensar el tango) para Tinta roja, revista de, claro, tango, comentando Las Patas en las Fuentes, nuestro primer lonplei:

"Cabalgando entre ambos géneros, se podría decir que Los Habitués logran trascender los lastres mencionados más arriba. Anclados claramente en la murga porteña, a la que adaptan para lograr una propuesta de escenario, este grupo aborda un repertorio fuertemente tanguero (aunque no solo). Y por más que la gran mayoría de esos tangos sean clásicos arrabaleros, este grupo logra salirse del “revival”. Tal vez, hasta más allá de su voluntad. Y en eso tiene mucho que ver su búsqueda artística, un verdadero acierto. 

Es que este grupo murguero, de fuerte anclaje coral logra, con su “canto con todos”, darles a los tangos de siempre una nueva vitalidad. Insospechada. Una frescura que los arranca del pasado y los vuelve al ruedo con una energía que, de alguna manera, parece surgir de las entrañas de esta época. Por algún motivo. Y en eso también hace su aporte la musicalización elegida que mantiene el despojamiento sonoro de la murga porteña en clave de bombo con platillo, redoblante y guitarra; instrumentos que, al día de hoy, mantienen intactos su anclaje en el mundo popular (se recomienda hacer una escucha atenta del bombo con platillo tocado por Ariel Poggi: una verdadera muestra de las potencialidades y versatilidad de este instrumento percusivo, que sorprenderá a más de uno)."

Si quiere seguir leyendo, haga click en este mismísimo enlace (en castellano sería link).


¿Qué más quiere que le diga? Los Habitués, emocionados y agradecidos, dedicamos este premio a todos los medios que no le dan bola al Carnaval, a los productores, a la tele, a la madre que los parió y, muy especialmente, a los vecinos que llaman a la taquería los días de corso, y, más especialmente aún, a los tacheros que putean por los ídem... Chas gracias.

¡Salú!

5.3.13