7.9.09

No me arrepiento de este amor...



Señores, Miriam Alejandra Bianchi, Gilda. Trece años ya...

Promúlguese: Los Habitués estamos perdida, total, absoluta y desaforadamente enamorados de Gilda. Toda vez que en alguna fiesta, ágape y/o reunión a la que son invitados (que son las menos, si los conoceré...) empiezan a sonar los primeros acordes de cualquier canción de ella, los Habitués inmediatamente se detienen en el aire, acusan recibo, se les erizan los pelitos de la nuca, interrumpen toda conversación (se han perdido cada minusa a causa de esta penosa enfermedad de amor), empiezan a babear y a derretirse lentamente, cierran los ojos, llevan su mano derecha al corazón, y recordando vaya uno a saber qué cosas, intentan aquietarlo a puros estrujones. Pasado el primer sacudón, es como una ola de agua fría que te agarra de sorpresa y te deja aterido y estremecido, y como despertando de un sueño profundo, abren los ojos y se lanzan a la pista con la percanta que tengan más a mano, para ser inmensamente felices cumbiancheando y vociferando los versos de "Fuiste" o esa otra que dice "amame, amame suavecito, amame despacito...". ¡Qué voz, por el amor del cielo, qué voz! 

Por otra parte, no está de más decir que los Habitués, como murgueros que son, consideran y sostienen que "No es mi despedida" es una de las mejores retiradas de murga jamás escritas, habidas y por haber, que tiene e-xac-ta-men-te todo lo que hay que tener para ser tal. Quién tenga alguna opinión en contrario y tenga ganas de discutir sobre este punto, que se busque dos padrinos, elija si trabuco (por favor, abstenerse de realizar comentarios más bien obvios) o florete (ídem), que lo esperamos a pie firme en algún descampado a convenir alguna nochecita de éstas.

No es mi despedida

Quisiera no decir adiós
Pero debo marcharme
No llores, por favor no llores
Porque vas a matarme

No pienses que voy a dejarte
No es mi despedida
Una pausa en nuestra vida
Un silencio entre tú y yo

Recuérdame a cada momento
Porque estaré contigo
No pienses que voy a dejarte
Porque estarás conmigo

Me llevo tu sonrisa tibia
Tu mirada errante
Desde ahora en adelante
Vivirás dentro de mí

Yo por ti volveré
Tú por mí, espérame
Te pido…
Yo por ti volveré
Tú por mi, espérame
No me olvides…

Además dicen que dicen que Gilda hace milagros. Los Habitués lo dan por descontado, ya que se les da por creer en esas cosas, pero el verdadero milagro, el mejor de todos, pa' mí, es escucharla cantar. ¿Te imaginás las tremendas cumbianchas que se deben armar allá en el Cielo?


Y además de cantar como un ángel y hacer milagros, encima estaba fuertísima... demasiado para un Habitué. ¡¡¡Ojooooooieee!!!
¡Te queremo', Gilda, te queremo'! 
¡Salute!


http://www.youtube.com/watch?v=HxZ6A3iAqkU&feature=related

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