11.10.11

discografismos

Muy bien, señores, señoritas, tantos y entrañables amigos y amigas que de corazón nos acompañan desde hace tiempo en esta gira mágica, loca y misteriosa:

Ha llegado la hora de revelar la hasta ahora ¿secreta? razón por la cual esta patota rante se encuentra desde hace rato ausente de la esquina del rioba. Los Habitués, sí, ellos, o sea... nosotros, estamos ¡¡¡GRABANDO UN DISCO!!!


Y mire que fue una decisión difícil. Lo discutimos mucho... pero vea, les dejo un botón de muestra, para que entienda de qué va la cosa en la cocina habitué y se de una idea de por qué tanta zarangarlanga:

—¿Grabar?, ¿qué vamo' a grabar? No lo va a comprar ni el loro... 
 —No, si el Loro dijo que lo compra... 
 —Escuchame una cosa, si le encajamos uno a la vieja, a las tías, ¿abuelas?, por ahí arrimamos. No te digo para un disco de platino, pero... 
 —En vivo, bolú, y a otra cosa mariposa. 
 —Campari tiene. 
 —Pero ¿qué querés grabar? Siga el corso ya lo grabó el Zorzal. Y como nadie. Dejate de joder... 
 —... por ahí uno de cobre, y nos damos el gusto. 
 —¿Qué Loro? 
 —Se vende solo, querido. Haceme caso... 
 —¿Lo qué, tiene? 
 —Ojota que también tenemos que ver de dónde sacamos la guita. 
—No, che. El disco habitué tiene que ser conceptual, de estudio. Todo blanco y con... 
—Abuela. 
—No me acuerdo, che, ¿qué Loro? 
—¡Paráaa, borracho! ¡Ja, ja, ja! 
—¿Quién, quién, quién? 
—¡Uh, rompequinotos! El Loro. 
—... una espuma de regalo. 
—Dejate de decir macanas... 
—¿Por qué no? 
—¿Por qué no, qué? 
—¡Ah, sí, el Loro! 
—¿Qué abuela? 

Bueno, en fin... Cuestión que no sabemos muy bien qué es lo que terminamos decidiendo, pero el clamor popular —a esta altura del partido y todavía ustedes calentando la silla, dicen las malas lenguas— decidió por nosotros. ¿Cuándo van a grabar, eh? Che, ¿disco tienen? Tanto se corrió la bola que hasta el mismísimo Gustavo Saltalaolla..., Santa Gianola..., Sanatayo...lala... bueno, ese, nos vino a proponer producirnos. De más está decir que lo sacamos rajando, aunque, en vista de lo anterior, no sabemos si fue decisión nuestra o de él:

—Nuestra estética no se vende, Gustavo. 
—Nuestra estética es más bien como una ética, ¿entendés? 
—Yo pensé que era una anti-estética, mirá vos... 
—No, no, no...
—La integridad y la coherencia es nuestra bandera, ¿capisce?
—Y la incoherencia también. Innegociable. 
—Nuestro sonido no necesita producción, pebete. Lo producimos nosotros solos. 
—A ver, produzcámosle un sonido al señor para que vea... 
—Pará, pará... Principiemos por el empiezo: ¿Cuánto hay, Gus? 

No hubo acuerdo, claro. Pero es como decíamos... creo. Las multi-irracionales discográficas no son lo nuestro. Así que así, acá estamos: ¡¡¡GRABANDO NUESTRO PRIMER LONPLEI!!! Caserito, a nuestro gusto (y ojalá que al de ustedes).

En un rato la seguimos... ¡Salú! 

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