28.4.10

sonrían, palurdos...

Yo no sé, pero parece que alguna buena estrella nos acompaña, o algún santito decidió concedernos sus favores, o será nomás el Gauchito Gil, a quien hace rato llevamos con nosotros a todas partes (aunque a decir verdad me acabo de acordar que todavía le estoy debiendo una promesa que le hice años ha), porque de un tiempo a esta parte muchos y variados artistas de la lente, el flash y el rollo de 200 asas nos vienen escrachando duro y parejo.


Pare serle honesto, las razones se me escapan. Lindos, lo que se dice lindos, no somos. Algunos más que otros, pero tampoco es como para decir ¡pah, qué brutos de lindos estos pibes! Por ahí interesantes, digamos, y más o menos podemos parar de contar. ¿Simpáticos? Quizás Carcassone. Y Pascualón. Cynar, ponele. Yo no, por lo pronto. Inteligentes sí, una barbaridá, pero la inteligencia no sale en las fotos... Así que no sé. ¿Será la fama?


Pero aunque los motivos permanezcan aún desconocidos, es cierto. Talentosísimos fotógrafos (y fotógrafas) de todo tipo y pelaje nos vienen haciendo objeto de sus más bajos instintos de artistas logrando (esto es lo más sorprendente, teniendo en cuenta la materia prima) unas imágenes de una calidad y belleza pocas veces vista en estos escrachos patibularios. ¡Y se agrandó Chacarita!


En esta ocasión, la que se animó a correr el riesgo de romper la lente ante semejante manga de adonis carnavaleros fue nuestra querida, queridísima y admiradísima, Lucía Franco, pebeta de Flores e hija 'e tigre. ¿Qué más decir? Si las imágenes hablan, y cantan, por si solas.


Muchachos y muchachas, nos están consintiendo más de lo que es debido. Y mirá lo que te digo: el día que empecemos a posar para la cámara y/o a poner nuestro mejor perfil y no el otro, ese día, por favor, nos hacen cagar de un tiro. Que si no uno se envicia y después así le van las cosas.


Ay, ay, ay... Los Habitués, ojeptos sesuales y sensuales, ya no pueden vivir sin estar rodeados de paparazzis. Y bué... cosas de la vida. ¡Salú!

¡Gracias, Lulú! ¡Y gracias, Pipi! Chiflado y de Boedo...

(ver la serie completa)


 

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